Trabajar sobre el desarrollo de las personas y su calidad de vida representa para las empresas el mayor desafío en la actualidad, ya no es posible concebir lo laboral y lo familiar en instancias separadas y divergentes, sino por lo contrario el SER HUMANO es una unidad integrada que no puede ser analizada como si fueran componentes independientes.
El equilibrio que el SER HUMANO desarrolla entre sus vínculos con los diferentes ámbitos donde se desempeña (familia, trabajo, vida social) y los diferentes roles que necesariamente debe ejercer (trabajador, padre, hijo, amigo), a veces al no hacerse de manera adecuada, puede producir grandes daños tanto para la persona como para la organización, no sólo en términos “humanos” sino también en términos empresarios, ya que el impacto que produce en los resultados económicos de la empresa es muy grande y no siempre se refleja en el balance contable. En nuestro esquema cultural no está incorporado el concepto de prevención de la salud, tanto personal como organizacional, y, paradójicamente, el 70% de los costos asociados pueden ser prevenidos. La vitalidad de una persona podemos asociarla a la productividad, pero es más fácil entender el concepto de productividad en factores duros (tecnológicos, productivos, económicos) que en aquellos que se relacionan con el factor humano. El éxito de nuestra propuesta radica en trabajos diseccionados, induciendo que cada persona participe y se comprometa a planificar su proyecto de vida integrándolo como un componente clave de su plan de carrera dentro de la organización. La mayor utilidad obtenida se reflejará en un incremento de productividad individual con el consecuente rédito para el equipo y la empresa en su conjunto. Dado que buscamos establecer una analogía entre las personas y las organizaciones, sería bueno empezar armando el ADN de la organización. El ADN organizacional nos proporciona un sistema básico práctico que los ejecutivos podemos usar para diagnosticar problemas, descubrir fortalezas escondidas y modificar el comportamiento organizacional. Por tal motivo creamos 2 procesos que nos permiten identificar esas brechas y, a partir de un diagnostico eficaz, poder desarrollar un plan de acción que se sume a la estrategia de la empresa e impacte en resultados: • Encuesta de Clima organizacional: Es una encuesta que se realiza “a medida” con una metodología probada que permite un adecuado diagnóstico de cómo “viven” las personas el ciclo actual de la empresa. • Encuesta de Bienestar organizacional: Para poder medir el grado de satisfacción o de bienestar personal en el ámbito laboral es necesario poder comparar nuestra población con los parámetros del entorno inmediato, de tal modo de referenciar las mediciones y entenderlas e interpretarlas dentro del contexto. Ante la falta de datos precisos obtenidos directamente de las poblaciones correspondientes a Latinoamérica, CIO (Consultoría Integral Operativa) con el auspicio de la FIDAGH (Federación Interamericana de Asociaciones de Gestión Humana) lanzó la “Primera Encuesta Latinoamericana de Bienestar Personal” Ver resultados de la encuesta Participe de la encuesta |